Elegir un jabón sólido para el cuerpo parece fácil hasta que te pones delante de veinte pastillas que huelen bien y prometen lo mismo. La buena noticia es que solo hay que mirar tres cosas: con qué grasas está hecho, qué lleva además (aroma, avena, arcilla, mantecas) y qué le pide tu piel. En esta guía te contamos cómo se hace un jabón, qué tipos hay y cuál encaja con una piel seca, grasa o sensible, para que aciertes a la primera.
¿Qué es el jabón sólido y cómo se hace?
Durante décadas, la ducha ha sido sinónimo de bote de gel. Pero en casa de nuestras abuelas lo que había en el lavabo era una pastilla de jabón hecha con muy pocos ingredientes, y la hemos recuperado porque funciona: limpia igual de bien, dura mucho y no deja un envase de plástico cada mes.
Todo jabón nace de una reacción que se llama saponificación: se mezclan aceites o mantecas vegetales con una base, el hidróxido de sodio (sosa), y juntos se transforman en jabón y glicerina. Con sosa sale una pastilla dura; con potasa saldría un jabón blando o líquido. Cuando la pastilla ha curado, la sosa ya se ha consumido en la reacción: no queda en el jabón que usas.
Lo que cambia de un jabón a otro es la receta. En los jabones artesanos hechos en frío, la glicerina se queda en la pastilla y se suele dejar un pequeño exceso de aceite sin saponificar (el sobreengrasado), que es lo que hace que la piel no quede tirante. Después se añaden los extras que le dan carácter: aceites esenciales, avena, arcilla, rosa mosqueta o manteca de karité.

¿Respeta el jabón sólido el pH de la piel?
Esta es la duda que más nos llega, y merece una respuesta clara. La superficie de la piel es ligeramente ácida: una revisión de la literatura situó su pH natural de media por debajo de 5. El jabón de verdad, el que sale de saponificar aceites, es alcalino: un estudio que midió el pH de jabones de baño comerciales encontró valores de entre 9 y 10. Así que ningún jabón tiene el mismo pH que tu piel, sea en pastilla o líquido.
¿Quiere decir que reseca? En una piel sana, no tiene por qué: después de aclararte, la piel va recuperando su acidez por sí sola. Lo que de verdad marca la diferencia en el día a día es elegir un jabón sobreengrasado y con su glicerina, no alargar la ducha con agua muy caliente y, si tu piel es seca, poner un poco de aceite corporal o crema al salir.
Con dermatitis atópica o una piel que se irrita con todo, empieza por un jabón neutro sin perfume, úsalo solo donde haga falta y coméntalo en tu consulta de dermatología. También existen los geles sólidos «sin jabón» (syndet), con tensioactivos suaves y un pH más bajo.
¿Qué tipos de jabón sólido hay?
Cuando buscas un jabón para el cuerpo te vas a encontrar con estas familias. Conocerlas ayuda mucho a elegir:
- Jabón de Marsella. El clásico francés, con un 72 % de aceites vegetales y nada más que lo imprescindible. Es suave, no lleva perfume añadido y sirve para el cuerpo, las manos y hasta para la ropa. Te contamos sus usos y recetas y en qué se diferencia del jabón Lagarto.
- Jabón de Alepo. Aceite de oliva y aceite de laurel, curado durante meses. El porcentaje de la etiqueta indica cuánto laurel lleva: con poco laurel es muy suave, y con más (25-40 %) gana carácter purificante, por eso gusta tanto en pieles mixtas o grasas.
- Jabón de aceite de oliva o de Castilla. Hecho sobre todo con aceite de oliva: espuma cremosa y poca, y un tacto muy amable. Es la base de muchos jabones neutros.
- Jabones artesanos con activos. Una base vegetal con algo que aporta un plus: avena para calmar, arcilla para pieles grasas, karité o rosa mosqueta para nutrir, granos para exfoliar.
- Jabón de glicerina. Los transparentes. Llevan más glicerina añadida y suelen ser suaves, aunque muchos comerciales incorporan alcoholes y otros ingredientes para conseguir esa transparencia: mira bien la etiqueta.
- Gel de ducha sólido. Puede ser un jabón de toda la vida con otro nombre o un syndet, una pastilla con tensioactivos suaves que no es jabón propiamente dicho. La lista de ingredientes te lo dice: si aparece sodium hydroxide o aceites saponificados, es jabón.
¿Qué jabón sólido elegir según tu tipo de piel?
La piel del cuerpo también tiene sus necesidades, igual que la de la cara (si dudas, aquí te ayudamos a saber qué tipo de piel tienes). Esta es la chuleta rápida:
| Tu piel | Qué buscar | Qué evitar |
|---|---|---|
| Seca o madura | Mantecas y aceites nutritivos: karité, rosa mosqueta, oliva | Perfumes intensos y duchas largas con agua muy caliente |
| Grasa o mixta | Arcilla, laurel, árbol de té, romero | Frotar fuerte o enjabonarte varias veces al día |
| Sensible o reactiva | Jabón neutro, sin perfume, con pocos ingredientes | Fragancias y aceites esenciales en cantidad |
| Normal | Cualquier base vegetal que te guste | Nada en especial: disfruta del aroma |
Si tienes la piel seca, busca pastillas ricas en mantecas y aceites. El jabón de karité de Essabo y el jabón de rosa mosqueta de la misma marca, uno de los que más os gustan, dejan la piel confortable. Para pieles maduras, el jabón ecológico de rosa mosqueta de Palombella sirve también para la cara. Y si la sequedad no se va, aquí repasamos por qué tu piel está tan seca.
Si tu piel es grasa o mixta, te irán bien los ingredientes que absorben y purifican: el jabón de arcilla verde, el de árbol de té o un jabón de Alepo con un 40 % de laurel. Úsalos a diario sin miedo, pero sin frotar de más.
Si tu piel es sensible, menos es más. El jabón sólido neutro sin perfume de Matarrania lleva solo aceite de oliva virgen extra, aceite de coco, agua y sosa, y vale para toda la familia. Otra opción muy querida es el jabón de avena de Palombella: la avena coloidal se usa desde hace siglos para calmar la piel y hoy está reconocida como protector cutáneo.
¿Y si buscas algo más que limpiar?
Una vez sabes qué le va a tu piel, piensa en para qué lo quieres. Para exfoliar una o dos veces por semana, el jabón exfoliante de achiote de Palombella pule sin agredir (y aquí tienes los beneficios de exfoliar la piel). Para afeitarte piernas o barba, una pastilla pensada para eso, como el jabón ecológico para afeitado y barba, hace una espuma densa que protege durante la pasada.
Y si lo que quieres es que la ducha sea un momento para ti, elige por aroma. Las pastillas de Marsella perfumadas de Fer à Cheval tienen versiones de lavanda, almendras y miel o pétalos de rosa, y el gel de ducha sólido relajante de Matarrania, con naranja, pachuli y romero, es perfecto para la ducha de la noche.

¿Cómo hacer que tu jabón sólido dure más?
Una pastilla bien cuidada dura muchas semanas. El secreto es que se seque entre ducha y ducha:

Dale una jabonera que drene
Si se queda en un charco, se ablanda y se deshace. Una jabonera de luffa o una jabonera magnética la mantienen seca.
Apártala del chorro
Puedes dejarla en una repisa a la que no llegue el agua de la ducha.
Córtala en trozos si es grande
Usas uno y el resto espera seco en el armario.
Aprovecha los restos
Los trocitos pequeños se pueden juntar en una pastilla nueva: te contamos cómo recuperar jabones sólidos.
Pasarte a la pastilla es uno de esos cambios pequeños que se notan: un bote de plástico menos cada mes en el baño y una piel que agradece las fórmulas sencillas. Si todavía dudas entre formatos, aquí comparamos la cosmética sólida frente a la líquida.
Nuestros jabones sólidos para el cuerpo
Essabo
Jabón Rosa de Mosqueta 100g



























Buenos días,
Me voy de viaje y quiero llevar cosmética sólida, pero la menos cantidad posible. Me gustaría llevar un jabón que me valga para pelo y cuerpo, que no sea el de alepo o marsella. ¿Conocéis o podríais recomendar alguna?
Muchisimas gracias
Este jabón de la marca Matarrania está formulado para la higiene tanto del cuerpo como del pelo y rostro: https://www.ceroresiduo.com/producto/mousse-jabon-piel-sensible-sin-perfume/