Afrutado y fresco, sin plástico en la base
La goma base de la mayoría de chicles se fabrica con polímeros sintéticos derivados del petróleo. Forest Gum la sustituye por chicle natural, la savia del árbol del chicozapote que, según la marca, procede de bosques con certificación FSC. Todos sus ingredientes son de origen vegetal.
Grosella negra con un toque de menta
Combina concentrado de grosella negra y zumo de limón con aromas naturales de menta: un sabor intenso que refresca sin ser tan potente como un chicle solo de menta.
Sin azúcar y vegano
Endulzado con xilitol, sin azúcar, sin aspartamo y sin aromas artificiales. Apto para veganos. Masticar chicle sin azúcar después de comer ayuda a neutralizar los ácidos de la placa.
¿Por qué elegir un chicle sin plástico?
Un chicle convencional es, en la práctica, un trozo pequeño de plástico que se mastica y se tira. Su goma base sintética no se descompone: por eso las manchas negras de las aceras son chicles pegados durante años, y cuesta mucho dinero quitarlas. Además, como cualquier plástico, con el tiempo se fragmenta en trozos cada vez más pequeños. Cambiar a un chicle natural es de los gestos más fáciles para dejar de llevarse plástico a la boca: sabe igual de fresco, se mastica igual y la base viene de un árbol, no del petróleo.
Ingredientes
Edulcorante (xilitol), savia de chicle, aromas naturales, humectante (glicerina), zumo de limón concentrado, espesante (goma arábiga), concentrado de grosella negra y agente de recubrimiento (cera de carnauba). Por 100 g: 175 kcal, 72 g de hidratos de carbono, de los cuales 0 g de azúcares.
Formato y envase
Cajita de 20 g de grageas, de cartón con certificación FSC, sin envoltorio de plástico. Guárdalo en un lugar fresco y seco, y tira el chicle usado envuelto en un papel a la basura, nunca al suelo.













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