Un chicle afrutado sin plástico en la base
La goma base de la mayoría de chicles se fabrica con polímeros sintéticos derivados del petróleo. Forest Gum la sustituye por chicle natural, la savia del árbol del chicozapote que, según la marca, procede de bosques con certificación FSC. Todos sus ingredientes son de origen vegetal.
Sabor a frutos rojos de verdad
El sabor sale de zumo concentrado de frambuesa, fresa y grosella negra, con un toque de limón y aromas naturales. Es un chicle dulce y suave, para quien prefiere algo afrutado a la menta.
Sin azúcar y vegano
Endulzado con xilitol, sin azúcar, sin aspartamo y sin aromas artificiales. Apto para veganos. Masticar chicle sin azúcar después de comer ayuda a neutralizar los ácidos de la placa.
¿Por qué elegir un chicle sin plástico?
Un chicle convencional es, en la práctica, un trozo pequeño de plástico que se mastica y se tira. Su goma base sintética no se descompone: por eso las manchas negras de las aceras son chicles pegados durante años, y cuesta mucho dinero quitarlas. Además, como cualquier plástico, con el tiempo se fragmenta en trozos cada vez más pequeños. Cambiar a un chicle natural es de los gestos más fáciles para dejar de llevarse plástico a la boca: sabe igual de fresco, se mastica igual y la base viene de un árbol, no del petróleo.
Ingredientes
Edulcorante (xilitol), base de chicle, aromas naturales, humectante (glicerina), zumo de limón concentrado, espesante (goma arábiga), zumos de fruta concentrados (frambuesa, fresa, grosella negra) y agente de recubrimiento (cera de carnauba).
Formato y envase
Cajita de 20 g de grageas, de cartón con certificación FSC, sin envoltorio de plástico. Guárdalo en un lugar fresco y seco, y tira el chicle usado envuelto en un papel a la basura, nunca al suelo.













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