Descripción de la crema solar facial con color de Dehesia
La crema solar facial con color SPF 50 de Dehesia es la protección diaria para quien quiere cuidarse del sol sin acabar con la cara blanca ni notar una capa pesada encima. Sus filtros son 100 % minerales —óxido de zinc y dióxido de titanio, sin nanopartículas— y llevan un toque mínimo de color natural que corrige el rastro blanquecino típico de los solares minerales.
El resultado es un acabado neutro y suave que se funde con tu tono: unifica el rostro sin maquillar, no colorea ni mancha la ropa y deja sensación de buena cara. Ofrece protección muy alta frente a la radiación UVA y UVB, y también frente a la luz azul de las pantallas, así que funciona igual de bien un día de playa que una mañana delante del ordenador.
Su base es jugo de aloe vera y ácido hialurónico vegetal, con extractos de caléndula, hamamelis, malva, granada, romero y regaliz y aceite de semilla de uva. Una fórmula ligera y no comedogénica, sin perfume ni aceites esenciales, testada dermatológicamente y pensada para pieles sensibles, reactivas o con tendencia a las rojeces. Como no pica en los ojos, puedes aplicarla también en el contorno.
Dehesia la elabora en Extremadura con un 99,52 % de ingredientes de origen natural y un 21,99 % de ingredientes ecológicos certificados. Es vegana, unisex, apta a partir de 3 años y viene en un tubo de aluminio de 30 mL que cabe en cualquier bolso.
Modo de empleo
- Aplica sobre el rostro y el cuello limpios, antes de la exposición solar. Con la cantidad de un garbanzo tienes suficiente para toda la cara.
- Extiende desde el centro hacia fuera y masajea hasta que se absorba. No te olvides del contorno de ojos, las orejas y el escote.
- Al ser un filtro mineral, actúa desde el momento en que la aplicas: no hay que esperar 15 minutos como con los filtros químicos.
- Reaplica cada 2-3 horas si vas a estar varias horas al sol, y siempre después del baño o de sudar mucho.
- Evita la exposición directa en las horas centrales del día (12:00-16:00 h) y acompáñala de sombra, gorra y gafas.
- No aplicar sobre mucosas ni heridas abiertas. No apta para menores de 3 años. Mantener fuera del alcance de los niños. No ingerir.
Mantenimiento
- Cierra bien el tubo después de cada uso y guárdalo lejos del calor y de la luz directa: así la fórmula no se altera.
- Una vez abierta, consúmela dentro de la misma temporada. Su PAO (periodo tras apertura) es de 6 meses.
- Sin abrir y bien conservada aguanta varias temporadas; revisa siempre la fecha de caducidad del envase.
Composición
- Óxido de zinc y dióxido de titanio: los dos filtros minerales de la fórmula, sin nanopartículas. Se quedan en la superficie de la piel y reflejan la radiación en lugar de absorberla.
- Jugo de aloe vera ecológico: la base de la crema. Hidrata, calma y deja la piel suave.
- Ácido hialurónico vegetal: retiene el agua en la piel y aporta elasticidad y confort.
- Extracto de caléndula ecológica: emoliente y calmante, un clásico de las pieles sensibles.
- Hidrolato de hamamelis y extracto de malva: refrescan y ayudan a calmar la piel reactiva o con rojeces.
- Extractos de granada, romero y regaliz: antioxidantes naturales que ayudan a proteger la piel del daño oxidativo del sol.
- Aceite de semilla de uva ecológico: nutre y suaviza sin apelmazar ni dejar brillos.
- Óxidos de hierro (colorantes minerales): el toque de color neutro que evita el efecto blanco.
En total, un 99,52 % de ingredientes de origen natural y un 21,99 % procedentes de agricultura ecológica certificada.
Embalaje de la crema solar facial con color
Viene en un tubo de aluminio de 30 mL con tapón de plástico, dentro de su estuche de cartón. El aluminio y el cartón se reciclan una y otra vez sin perder calidad, y el tapón —la única pieza de plástico— va al mismo contenedor amarillo que el tubo. El formato pequeño no es casualidad: un solar abierto se recomienda consumirlo dentro de la temporada, así que un tubo de 30 mL se termina en vez de quedarse a medias en el cajón hasta el verano siguiente.





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