Descripción de la vela de lavanda
Esta vela de lavanda está perfumada con aceite esencial puro y ecológico de lavanda, sin fragancias sintéticas de por medio. Es el aroma de siempre, el que huele a campo y a ropa limpia, y funciona igual de bien en el dormitorio antes de dormir que en el baño o en el salón a última hora del día.
Está elaborada y vertida a mano con cera de soja no transgénica certificada. La cera de soja arde más despacio que la parafina y a temperatura más baja, así que la vela dura más y no deja el tizne negro que ennegrece el vaso y el techo. Y no es un derivado del petróleo, sino de una planta.
La mecha es de madera de cerezo. Se nota nada más encenderla: en lugar de la llama muda de una mecha de algodón, la madera crepita bajito, con ese sonido de chimenea en miniatura. La llama es más ancha y más plana, y el crepitar es parte de lo que se compra.
Sobre la cera lleva una amatista, el cuarzo violeta que va a juego con el color de la lavanda. Queda a la vista mientras la vela está entera y se puede recuperar y guardar cuando la cera se termina.
Modo de empleo
- La primera vez, déjala arder hasta que la cera se derrita de lado a lado del vaso. Así evitas el túnel en el centro y aprovechas toda la cera.
- Recorta la mecha de madera a unos 5 mm antes de cada encendido: si queda larga, cuesta que prenda.
- No la dejes encendida más de tres o cuatro horas seguidas.
- Colócala sobre una superficie estable y resistente al calor, lejos de cortinas y corrientes de aire.
- Nunca la dejes sin vigilancia ni al alcance de niños o animales.
Mantenimiento
- Retira los restos de mecha carbonizada de la superficie antes de volver a encenderla.
- Tapa el vaso con el corcho cuando no la uses: conserva el aroma y evita el polvo.
- Cuando se acabe la cera, calienta el vaso con un poco de agua caliente y los restos salen solos. La amatista se recupera ahí.
Composición de la vela de lavanda
- Cera de soja no transgénica certificada, vertida a mano.
- Aceite esencial puro y ecológico de lavanda.
- Mecha de madera de cerezo.
- Amatista sobre la cera.
- Sin parafina y sin fragancias sintéticas.
Embalaje de la vela de lavanda
Viene en un vaso de cristal con tapa de corcho, dos materiales que duran más que la vela. Cuando se acabe la cera, el vaso se limpia con agua caliente y sigue sirviendo como portavelas para una candela, como vaso de baño o para guardar cualquier cosa pequeña; y si decides deshacerte de él, el vidrio va al contenedor verde y el corcho es material natural. Ni plástico ni recambios: 30 horas de vela que dejan un recipiente útil, no un residuo.


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