Descripción de la vela de cera de abeja
Esta vela de cera de abeja es de las que se ponen en la mesa un martes cualquiera: 17 cm de alto, 2,5 cm de diámetro, 80 g de cera y una mecha de algodón. Está enrollada a partir de una lámina de cera estampada con el dibujo del panal, y por eso se le ve la textura de celdillas por fuera y se nota el olor a miel antes de encenderla. No lleva parafina, colorante ni perfume: el color ámbar y el olor son los de la propia cera.
Al encenderla da una luz más cálida y amarilla que una vela de parafina, y arde sin apenas humo si la mecha va corta. La cera de abeja funde a más temperatura que la parafina, así que gotea menos y aguanta mejor la forma en una habitación templada. Al ser fina, se consume relativamente rápido: es la vela para una cena o una tarde de sofá, no una vela para semanas.
Va bien sola en un candelabro, en fila de tres sobre la mesa o en un portavelas de madera junto a la ventana cerrada. Y al terminar, lo poco que queda es cera y algodón: al compost, o a la olla para fundir con otros restos.
Modo de empleo
- Base: ponla en un candelabro o portavelas con hueco de 2,5 cm, sobre una superficie estable que aguante el calor. Si baila, calienta la base un momento entre los dedos y presiónala: la cera de abeja cede y queda firme.
- Mecha a 5 mm: recórtala antes de cada encendido. Una mecha larga hace una llama grande, humo y goteo.
- Sin corrientes: lejos de ventanas abiertas, pasillos y ventiladores. En una vela fina, la corriente inclina la llama y la cera se derrama por un lado.
- Primer encendido: aquí no hay «túnel» que evitar como en las velas de vaso; con 2,5 cm de diámetro toda la superficie funde a la vez. Lo que importa es que la llama quede recta y centrada.
- No la soples: se apaga mejor con un apagavelas o hundiendo la mecha en la cera líquida con un palillo y enderezándola después. Así no humea y prende bien la próxima vez.
- Apágala cuando queden unos 2 cm y no la dejes encendida sin vigilancia ni al alcance de niños o mascotas.
Mantenimiento
- Guárdala en un sitio fresco y a la sombra, tumbada o de pie. Junto a un radiador o en un coche al sol la cera se ablanda y la vela se tuerce.
- Con el tiempo puede salirle un velo blanquecino en la superficie. Es normal en la cera de abeja pura, no afecta a cómo arde y se quita frotando con un paño suave o con el calor de las manos.
- Si gotea sobre el candelabro, deja que enfríe del todo y despega la cera con la uña. Una gota en el mantel sale con papel de cocina y una plancha tibia encima.
- Los restos de cera no se tiran: fundidos al baño maría sirven para hacer otra vela o para engrasar guías de cajones y cremalleras.
Materiales y especificaciones de la vela de cera de abeja
- Material: cera de abeja 100 %, sin parafina ni aditivos
- Mecha: algodón
- Formato: vela enrollada a partir de lámina de cera con estampado de panal
- Medidas: 17 cm de alto × 2,5 cm de diámetro
- Peso: 80 g
- Color: ámbar natural, tono miel
- Aroma: a miel, propio de la cera, sin perfume añadido
- Compatible con: candelabros y portavelas estándar de 2,5 cm
Cera y algodón, nada más: cuando se acaba no queda ni un envase ni un resto que no vuelva a la tierra. Por eso es biodegradable de principio a fin.
Embalaje de la vela de cera de abeja
Llega suelta, con una pequeña etiqueta de papel alrededor. Ni caja, ni film, ni blíster: la vela y su etiqueta.







Me encanta. Compraré más.
Feliz con mi vela ecológica.