Descripción del jabón de Marsella con aceites vegetales
El jabón de Marsella con aceites vegetales es el auténtico jabón marsellés en su forma más simple: un cubo macizo que sirve igual para lavarse las manos, ducharse, frotar una mancha antes de meter la prenda en la lavadora o preparar un limpiador multiusos. Lo tienes en dos formatos: 100 g, el que cabe en el neceser y viaja sin contar como líquido, y 300 g, el de casa, el que dura meses en la jabonera o en el lavadero.
Se cuece en caldero siguiendo el método tradicional marsellés, un proceso lento de varios días con lavados y aclarados sucesivos. De ahí sale un jabón extra puro, con un mínimo del 72 % de aceites vegetales y sin perfume, colorante, conservante ni grasa animal. La receta es la que fijó el Edicto de Colbert en 1688, y el caldero sigue siendo el mismo método desde 1856.
Es la versión más desnuda del jabón: cinco ingredientes y ninguno de relleno, todos de origen 100 % natural y con certificación COSMOS NATURAL. Por esa fórmula corta puede resultar adecuado para pieles sensibles, siempre según la tolerancia de cada persona, y por la misma razón funciona igual de bien sobre la piel que sobre el algodón de una camisa. Se fabrica en Marsella y lleva el sello Origine France Garantie.
Un solo producto sustituye al jabón de manos, al gel de ducha embotellado y al quitamanchas del supermercado. Y cuando se acaba no deja envase de plástico que tirar: es la manera más directa de quitar tres botes del baño y del lavadero de una vez.
Modo de empleo
- Manos y cuerpo: humedece el cubo, frótalo entre las manos o directamente sobre la piel y aclara con agua.
- Manchas en la ropa: moja la zona, frota el jabón sobre la mancha, deja actuar unos minutos y lava como de costumbre.
- Limpieza del hogar: ralla una parte del cubo y disuelve las virutas en agua caliente para obtener un limpiador multiusos.
- Uso externo. Evita el contacto con los ojos y, si ocurre, aclara con agua abundante.
- Al no llevar perfume ni conservantes, si tienes la piel reactiva pruébalo primero en una zona pequeña.
Mantenimiento
- Guárdalo en una jabonera que drene y fuera del chorro de la ducha: el agua estancada es lo único que lo gasta deprisa.
- Déjalo secar entre usos. Cuanto más seco está, más se endurece y más rinde.
- El color puede variar ligeramente con la luz y la humedad. Es propio del jabón sin colorantes y no afecta al producto.
- Los restos pequeños se aprovechan rallados para la colada o pegados al cubo nuevo.
Composición del jabón de Marsella con aceites vegetales
- Aceite de palma saponificado: es la base de la pastilla, lo que le da cuerpo y hace que dure.
- Aceite de palmiste saponificado: el que aporta la espuma y el poder de arrastre sobre la suciedad.
- Agua: el medio de la cocción en caldero.
- Sal: se usa en los lavados sucesivos que separan el jabón de las impurezas.
- Hidróxido de sodio: el álcali que hace posible la saponificación; no queda como tal en el producto terminado.
Cinco ingredientes y ninguno más: sin perfume, sin colorantes, sin conservantes y sin grasas de origen animal, por lo que es apto para uso vegano. Ingredientes 100 % de origen natural con certificación COSMOS NATURAL de Ecocert Greenlife, y biodegradable: el agua de lavado no arrastra tensioactivos sintéticos.
Embalaje del jabón de Marsella en cubo
Cada cubo llega en un estuche de cartón impreso con la información del producto.









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